La Bolsa Española

Los conventos, las lonjas o las bulliciosas ferias medievales, primeros escenarios de la actividad bursátil en nuestro país, han dado paso a un mercado totalmente informatizado e impersonal en el que una orden de compra recorre miles de kilómetros en pocos segundos.

De las lonjas góticas, al parqué. Del parqué, a los cables de fibra óptica.
La Bolsa de hoy es más eficiente y más segura: los sistemas de contratación agilizan las inversiones, los organismos rectores velan por la buena gestión de las operaciones y los índices bursátiles traducen cada movimiento en información.
La Bolsa española es una institución viva y preparada para sumergirse en un futuro europeo en el que todos tenemos cabida. Abierta para todos los públicos.
|
|