Curso de bolsa
Aspectos Fiscales

¿COMO TRIBUTAN LOS DIVIDENDOS?

La tributación de los dividendos es compleja. Para hallar la cantidad que se debe pagar a Hacienda, el inversión someterá su patrimonio a una fórmula matemática enrevesada.

 La normativa fiscal trata de paliar el hecho de que la empresa pague por los beneficios obtenidos y luego el accionista tribute de nuevo por las ganancias cuando cobra el dividendo.


1) Rendimiento de capital

El inversor obtiene rendimientos de su inversión por tres cauces distintos: mediante la venta de sus acciones, la venta de los derechos de suscripción y con el cobro del dividendo. 

El dividendo es la parte de los beneficios obtenidos por una sociedad que se distribuye a los accionistas, una vez que ha sido aprobado por la Junta de accionistas. Fiscalmente, los dividendos se consideran rendimientos de capital mobiliario. En consecuencia, como tales, deben de integrarse en la base imponible del contribuyente y están sujetos, como los depósitos bancarios y otros productos financieros, a una tributación del 18%. 

La tributación de los dividendos es compleja. Ello es debido a que el actual sistema de tributación trata de paliar la doble imposición económica de los dividendos. Esta se produce porque deben tributar primero los beneficios de las empresas según el Impuesto sobre Sociedades, y, posteriormente, cuando se reparten en forma de dividendos en el IRPF de cada uno de los accionistas.


2) Una compleja fórmula

Los dividendos percibidos por el accionistas se deben integrar en la base imponible de la declaración de la Renta. Después hay que multiplicar el rendimiento percibido de forma general por 140%, siempre que el perceptor sea una persona física. Después se podrá deducir de la cuota íntegra (la cifra resultante) un 40%, siempre esta cifra. 

Esta operación se lleva a cabo con el fin de evitar la doble imposición a la que están sometidos los dividendos que reparte cualquier sociedad, ya que estos beneficios antes de ir al accionista han tenido que tributar en el Impuesto sobre Sociedades.


3) Lo que hay que pagar al Fisco

Un ejemplo. Una persona recibe de una empresa que tributa en el Impuesto sobre Sociedades al tipo general del 35%, un dividendo de 50.000 pesetas. En su declaración dicho accionista integrará en su base imponible las 50.000 pesetas percibidas, que tendrán que multiplicar por el 140%, resultando 70.000. A esta cifra habrá que aplicar el tipo marginal a que tribute la persona (sale 19.600). Además, a las 50.000 pesetas percibidas se prodrá deducir el 40% (resulta 20.0000 pesetas). La diferencia entre las 20.000 pesetas y las 19.600 será la cuota a ingresar en el IRPF.  

 

Reflexión:

¿A quien beneficia mas la tributación por dividendos?